¿Qué significa conectar con uno mismo?
A veces estamos desconectados. Miramos dentro de nosotros y estamos aturullados. No sabemos ni qué sentimos. No sabemos nada. No estamos felices, ni infelices. No estamos verdaderamente en paz ni tampoco con alegría. La ilusión se siente extraña y el amor que sentimos se basa en una mera apetencia. Lo último que sentimos en última instancia se llama vacío. Y duele.
Esto significa estar desconectados: en palabras de San Josemaría, tener los sentidos despiertos y el alma dormida.
¿Pero qué significa conectar con uno mismo? ¿Qué es eso de conectar? Es lo mismo que sucede cuando sientes que conectas con otra persona: cuando por fin alcanzas un nivel de feeling y de intimidad acogedora, el corazón se siente cálido y la conversación se vuelve fluida. De la misma forma podemos «conectar» con nosotros.
Conectar con uno mismo significa percibir el mundo y vivir nuestras experiencias en sintonía con nuestro corazón, con lo que somos. Es vivir desde nuestra esencia, o mejor, desde nuestro ser. Es conectar con aquello que más nos importa y que da sentido profundo a nuestra vida. Pero, sobre todo, es reconocer nuestra identidad: encontrarnos, redescubrirnos, reconocer quiénes somos.
Decía San Agustín, si quieres conocer a alguien no le preguntes lo qué piensa, sino lo que ama. Conectar con uno mismo significa recordar qué es lo que amamos y estar en eso que amamos y que nos hace vibrar y volver a enamorarnos. Es algo sencillo y profundo, pero complejo de describir con palabras.
¿Cómo conectar con uno mismo?
Es difícil de hacer, porque requiere ser muy conscientes de lo que amamos. Y para ser muy conscientes necesitamos involucrarnos por completo.
La dificultad reside en que a veces, nuestros estados interiores, nuestros miedos y preocupaciones, nuestro estrés, nuestro cansancio, nuestro mar de pensamientos y nuestros sentidos atiborrados, nos dificultan agudizar los sentidos del alma, especialmente la intuición.
La intuición susurra y los sentimientos gritan… Por eso, hace falta preparar el corazón con un poquito de descanso, de soledad y de silencio para reposar todo ese ruido, escuchar nuestra conciencia y entablar un diálogo profundo con nosotros mismos.
Por otro lado, para conectar con uno mismo también hace falta saber quiénes somos, cuáles son los valores que nos inspiran y cuál es nuestro lugar en el mundo… Y recordando un poco de todo eso, uno puede volver a sentirse uno mismo. Uno vuelve a ser lo que es. Recordando por qué hace lo que hace, hacia dónde va, desde dónde comienza, cuál es su camino y de qué manera lo quiere recorrer.
Sobre el sentido de mi vida
En mi caso…, quiero caminar despacio y acompañado de mi familia y amigos, desde los cimientos de mi fe y hacia el encuentro con muchos otros corazones para ayudarles a crecer y a sanar. Y sé que ese camino es simplemente el cariño, ¿Y el porqué? por amor.
Solo sé que lo más valioso que un día encontré en mi vida, y en todo lo que llevo vivido hasta hoy, es el amor. Saberme profundamente amado y capaz de amar a otros seres humanos con ese mismo amor es lo que da sentido a mi vida. En especial, me entusiasma ayudar a otros a dar sentido a su vida. Esta es una de las cosas que más me mueve. Pero también amar a los míos y a cualquiera a quien pueda tenderle una mano. Por último, no olvido que me encanta escribir y cantar, comunicar lo que aprendo y contemplar cualquier cosa bella con tranquilidad y el corazón abierto. Y por supuesto, aunque es lo mismo que todo lo dicho, rezar y hablar con Dios. Poco más.
Ese es el sentido de mi vida. Y recordar lo que siento y amo cuando hago esto es para mí conectar conmigo mismo. Es volver a estar enamorado. Espero que tú también puedas descubrirlo y experimentarlo.
Un abrazo


Soy graduado en Psicología con máster de coaching y Psicología Existencial. Estoy especializado en orientación de adolescentes y rendimiento académico, así como en ansiedad, estrés y relaciones tóxicas. En 2013 comencé a formarme en IPæ y en 2018 emprendí su sede en Lucena. Me encanta la escritura y la lectura para formarme. Considero que la terapia se resume en leer, escibir y conversar. Puedes reservar cita conmigo aquí.



